21.5.11

LA ETAPA RUSA DE RILKE


Por Natalia Litvinova y Javier Galarza

1.    Los viajes
1.1. Lou Andreas Salomé.
1.2. El libro de horas.
1.3. El encuentro Rilke- Tolstoi.
1.4. La religiosidad rusa.
1.5. Rilke y los pintores rusos.
2.    La obra. El legado.
2.1. Rilke en los poetas rusos.
2.2. La correspondencia Rilke – Pasternak – Tsvetáieva.
2.4. La elegía de Marina a Rilke.
2.3. Carta de Cumpleaños. El análisis de Joseph Brodsky.
2.4. La elegía de Rilke a Marina.
2.5. Los poemas rusos de Rilke.
3.    Un caballo en la estepa. 



Las cartas no son el pensamiento, son el cuerpo del pensamiento, - esas siete cartas que yacen en mi cajón, con sus fotografías y su ultima Elegía, las doy a los futuros lectores. No las daré, las doy ahora mismo. Ellos las recibirán cuando nazcan. Cuando nazcan ellos, yo ya habré partido. Será el día de la resurrección de su pensamiento en cuerpo…
Marina Tsvietáiva, sobre las cartas de Rilke



Tal es la nostalgia, no tener patria en el tiempo escribió el poeta en sus textos tempranos. Rilke sufrió el desarraigo propio del viajero. No tuvo muchos libros. Ni hogar estable. Y su vida, su obra y sus lugares de residencia, atravesaron muchas y diferentes etapas. Viajó durante toda su existencia. (Desde su Praga natal hasta Alemania, París, Italia, España, Egipto y Suiza).
No hará casa el que no la tiene, el que está solo permanecerá solo, escribió en sus poemas tempranos. Quien no tuvo patria en el tiempo halló su lugar más propio en la inmensa Rusia.

Tomamos el concepto de lugar como casa o patria, tal como refiere el poeta en los textos que citaremos. Pero también como ese espacio interno que se abre para elaborar una poética y una obra.
Rilke tradujo a Chejov, un poema épico (El cantar de Igor); el gran amor de su vida fue una mujer nacida en la estepa, visitó dos veces a Tolstoi y a otros artistas rusos, escribió ocho poemas en ese idioma, reelaboró su religiosidad a través del pueblo ruso y mantuvo una apasionada correspondencia con Marina Tsvetáieva. Y por si fuera poco, hoy se sabe a través de una carta que Rilke estuvo dispuesto a cambiar de idioma y convertirse en un escritor ruso.


Los viajes.
Lou Andreas Salomé

Solo tú eres real


Rainer María Rilke nació en Praga en 1875 y murió en 1926. Lou Andreas Salomé nació en 1861 en San Petersburgo y murió en 1937. Quince años mayor que Rilke, será quien cambie el nombre del poeta (René) por Rainer. La vida sexual de Rilke fue compleja. La madre lo vestía de mujer cuando era niño. Cuando conoció a Rilke, Lou Andreas Salomé no había logrado aún unir la experiencia del amor espiritual a la del amor físico. El encuentro de ambos en Munich, a principios de mayo de 1897, dará origen a una relación que alcanzó su punto más alto en los dos viajes a Rusia. Continuó hasta el fin de la vida de Rilke y cuando Lou se hizo discípula de Freud, de manera epistolar . Lou llega a Rilke luego de frecuentar a Nietzsche y rechazar una propuesta de matrimonio del filósofo alemán. Para contextualizar al poeta, es importante subrayar que en el espíritu de la época, tanto el pensamiento de Nietzsche como el de Freud, gestaron cambios definitivos. La operación rilkeana consistió en sobreponerse a la melancolía. Esa transmutación fue obra y alcanzó su punto más alto en Las Elegías de Duino.

Lou y Rilke realizaron dos viajes a Rusia: En 1899 y 1900.
Lou Andreas Salomé deja estas palabras en testimonio de su unión con Rilke:

Si durante años fui tu mujer, fue porque tú fuiste para mí lo por primera vez real, cuerpo y ser humano indiferenciablemente uno, hecho indubitable de la vida misma. Palabra por palabra hubiera podido confesarte lo que, como confesión de amor me dijiste: Solo tú eres real. Así nos convertimos en esposos aún antes de habernos hecho amigos, y nuestra amistad apenas si fue elegida, sino que provino de bodas igualmente subterráneas. No se buscaban en nosotros dos mitades: la totalidad sorprendida se reconoció, con un escalofrío, en la increíble totalidad. Y así fuimos hermanos pero como de tiempos remotos antes de que el incesto se tornara sacrilegio. 


Diálogo Tolstoi - Rilke

León Tolstoi ya era una leyenda en vida. Tolstoi tenía una relación muy cercana con la gente, especialmente con el campesinado ruso. Se daba el lujo de bromear sobre su obra. La desromantización de su trabajo y la cercanía con el campesinado llevaron a que, cuando el joven soñador Rilke le dijo que se dedicaba a la lírica, el viejo escritor respondiera con una apasionada diatriba contra todo lirismo.
Mientras tanto Rilke preparaba su nueva concepción de Dios.



Viviendo en San Petersburgo del 4 al 17 de mayo, Rilke empezó a estudiar la pintura de iconos rusos.
"Yo... examinaba los antiguos iconos rusos, estudiaba las imágenes de Cristo y de Nuestras Señoras de la iglesia ortodoxa y he comprendido, que  la Madre de Dios de Vladímir se distingue de la de Smolensk... – escribe a la corresponsal Elena Voronina. – Así, usted puede entender, que significado enorme han adquirido para mí estas semanas rusas."



Rilke y la función del artista

Esto no es escribir, esto es respirar con la pluma

Lou Von Salomé anota en una carta de 1914: Rainer llama artista a aquel que no está confinado a disolver en sí lo no resuelto, sino que está ahí para invertirlo en lo inventado y lo sentido, en cosas –animales–  ¿por qué no? y si es necesario, en “monstruos”. Agréguese, también en la propia “monstruosidad”.

Apolo construyó un templo en su oído, escribe en los sonetos, una de sus últimas obras, donde el artista toma la lira de Orfeo para adentrarse en el Hades. Lo monstruoso mismo, tema trabajado por su contemporáneo Nietzsche, otro amigo íntimo de Lou.

Escribe Antonio Pau: “Un año antes del primer viaje a Rusia, Rilke había trazado en el Diario toscano el perfil del artista. (Para Rilke la palabra artista, der Kustler, abarca también al escritor): se trata de un hombre de naturaleza religiosa, solitario, paciente, plenamente dedicado a profundizar en sí mismo, (“…supera obstáculo tras obstáculo, construye peldaño tras peldaño, arroja fuera de sí todas las cosas, hace una morada en su interior …)”

 "Solo por una-única vez tuve en la vida una Pascua de verdad, – escribió a Lou cinco años después desde Roma, - sucedió durante aquella noche larga, extraordinaria, especial y rápida, cuando todo el pueblo se agolpaba en todas partes (...) durante aquella noche moscovita me fue develado un mensaje, que penetró mi sangre y mi corazón, y ahora sé: ¡Cristo ha resucitado!"

Esto no es escribir, esto es respirar con la pluma, tal es la acertada imagen que usa el poeta para expresar su dedicación absoluta a la escritura, en la que las cartas son parte de la obra.

La voz que Rilke toma en El libro de las horas es la de un pintor de íconos rusos. Pintores que suelen permanecer en el anonimato. Otra imagen para el hombre creador de Dios.

El gran himnista de Dios llamó Lou a Rilke.



El libro de horas

Estoy demasiado solo en el mundo pero no lo bastante como para santificar cada hora

El libro de horas, durante su primera redacción se llamó Oraciones.
Su dedicatoria es clara: Puesto en manos de Lou.
Consta de tres partes:

1. El libro de la vida monástica: Rilke lo compuso entre el 20 de septiembre y el 14 de octubre de 1899, en Schermangerdof, junto a Berlín, (donde vivía Lou).
2. El libro de la peregrinación: del 18 al 25 de septiembre de 1901, en Westerwede, ya casado con la escultora Clara Westhoff.
3. El libro de la pobreza y de la muerte escrito en Viareggio (Italia) del 13 al 20 de abril de 1904, inspirado por su estadía en París y con un tono diferente a los otros dos libros.

En el libro primero, la persona que habla es un monje pintor de íconos cuya percepción del creador va cambiando con su trabajo. Los autores de íconos son generalmente desconocidos. La idea del hombre como creador de Dios. (Nada es pequeño para mí, y lo amo y lo pinto sobre oro engrandecido y en alto lo mantengo, y yo ya no sé a quién el alma le libera). Consta de setenta y cinco poemas u oraciones.

En el libro segundo aparece la paternidad (la hija de Rilke se llamará Ruth, acorde con su preferencia por esta figura bíblica.

El libro tercero abre a la experiencia de la ciudad. Del ser a la existencia del hombre cotidiano. El aislamiento de la naturaleza. La muerte se hace entonces algo inmanente a la vida y no su contrario. La pobreza aparece a través de San Francisco de Asís. El santo cristiano precede al Orfeo de los sonetos.

Y Dios me dio el mandato de escribir… Y Dios me dio el mandato de pintar…Y Dios me dio el mandato de construir

Vivo mi vida en círculos crecientes, / que encima de las cosas se dibujan. /
El último quizás no lo complete, / pero quiero intentarlo.

Giro en torno a Dios, de la torre antiquísima, /durante miles de años voy girando. / Aún no lo sé: soy  halcón, soy vendaval / o bien soy un gran canto?

Amo de mi existencia las horas tenebrosas / en que se profundizan mis sentidos; / en ellas he hallado, como en cartas antiguas, / mi vida cotidiana ya vivida, / lejana y superada, como vieja leyenda.

Tengo muchos hermanos con sotanas, / en el Sur, con laureles que los claustros adornan.

Aunque no lo queramos: / Dios madura.

Que harás, oh Dios, cuando yo muera?

Y tú heredas Venecia, Kazán, Roma, / Florencia será tuya, la catedral de Pisa, / la Troitzka Lavra, con el monasterioque bajo los jardines de Kiev forma / un laberinto oscuro en enredados paseos; / y Moscú, con campanas cual recuerdos

Señor, da a cada cual la muerte que les propia.

Yo sé que el tiempo / se llama de otro modo / que tú.

Sólo por ti se encierran los poetas…

Apágame los ojos: puedo verte; / ciérrame los oídos; puedo oírte;

El verano era ya como tu casa, / dentro sabes que están todas las cosas; /
ahora debes salir al corazón

Dame un poco más de tiempo: quiero amar a las cosas como
hasta que todas se hagan dignas de ti y vastas.

Deja que te suceda lo bello y lo terrible. / Sólo hay que andar: ningún sentimiento es remoto.

Yo no quiero saber dónde te encuentras, / háblame en todas partes.

Sobre la Nada estamos, aliviando, / y las grietas tapamos; / pero tú estás creciendo hacia lo incierto, / bajo la sombra de tu rostro.

Con voz fuerte vivir, en voz baja morir / dijiste; y repetías siempre: ser.



Encuentro con Máximo Gorki:

La idealización del suelo ruso era tal que Rilke nunca entendió la política del país. Por otro parte, siempre fue ajeno a las ideologías. Así fue su encuentro con Máximo Gorki . Rilke no tenía idea de las ideas revolucionarias y pensaba que la residencia de Gorki en Capri lo alejaba de todo lo que él consideraba ruso. Gorki, a su vez lo interrogó acerca de los intelectuales alemanes revolucionarios, cosa que Rilke ignoraba por completo


El arte ruso. Los pintores.


Rilke es un poeta que se ha inspirado más en artistas plásticos que en otros escritores. Recordemos su relación con Rodin o sus cartas sobre Cezanne. Escribió dos ensayos sobre el arte ruso.

Considera inauténtico a Alexander Ivánov, pervertido por las formas extranjeras  y auténtico a Víktor Mijáilovich Vasnetsóv porque busca el alma del pueblo y la busca en los campesinos, en sus antiguas canciones.
Es autentico Vassiliev (sutiles intentos de expresar los rasgos del espíritu ruso).
Considera auténtica también a la última generación de pintores: Sierov, Malavin, Konstantin Somov, K. Korovin y Alexander Benois porque se esfuerzan en conocer mejor el viejo arte ruso. Lo genuino para Rilke está representado en la artesanía que aún se mantiene viva en el pueblo como el tejido de pañuelos y ropas, la carpintería y la ebanistería

Transcribimos a continuación una breve semblanza de los pintores estudiados por Rilke.

Aleksandr Ivánov (1806-1858)



Pintor especializado en temas religiosos y mitológicos.
Estudió en la Academia Imperial de las Artes, fue amigo del escritor Nikolay Gógol.

Víktor Mijáilovich Vasnetsóv (1848-1926)



Pintor y arquitecto, especializado en temas mitológicos e históricos. Perfeccionó su arte en San Petersburgo y se dedicó a ilustrar cuentos rusos y bylinas (poemas épicos). 

Fiodor Vasiliev (1850-1873)




Pintor-paisajista ruso. Creador de más de centenares de pinturas y dibujos. Participó de exposiciones en Petersburgo (1867,1868, 1871-1873.), Moscú (1872), Londres (1872) y Viena (1873)


Valentín Serov (1866-1911)



Miembro del Mir iskusstva (el mundo del arte), una prestigiosa asociación de arte y revista rusa. Estudió en París y Moscú con el reconocido pintor Iliá Repin y en la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo (1880-1885) con Pável Chistiakov. 

Philip Maliavin (1869-1940)




Nació en un pueblo de Kazanki donde solo muy pocos campesinos sabían leer y escribir. En 1892 Maliavin viajó a San Petersburgo para recibir formación profesional. Con el apoyo de Beklemishev fue admitido en la Academia y se matriculó como un estudiante privado, sin el estado estudiantil formal, donde finalizó sus estudias y comenzó a participar de las exposiciones Metropolitanas.

Konstantin Somov (1869-1939)



Pintor simbolista ruso. Entre 1888 y 1897 estudió pintura en la Academia Imperial de Bellas Artes y durante tres años fue alumno de Iliá Repin. Ilustró las obras de Aleksandr Blok y produjo una serie de personajes de la commedia dell'arte

Konstantín Korovin (1861-1939)





En 1881-1882, pasó un año en la Academia Imperial de las Artes en San Petersburgo, regresó a la Escuela de Moscú para estudiar con Vasili Polenov quien lo presentó al círculo de Abramtsevo de Savva Mamontov, amantes del idilio nórdico: Víktor Vasnetsov, Apollinary Vasnetsov, Ilya Repin, Mark Antokolsky. 

Alexandr Benois (1870-1960)




Artista, diseñador escénico y decorador. En 1901 fue nombrado director escénico del Teatro Mariinsky y se dedicó al diseño escénico y la decoración. En 1903, imprimió sus ilustraciones para El jinete de bronce de Pushkin. Entre 1918 y 1926 puso en funcionamiento la galería de viejos maestros del Museo del Hermitage.


2.1. Rilke en los poetas rusos:
Rusia hizo de mi, lo que soy ahora;  mi interior nace de allá, la patria de mis sentimientos, mi fuente interior - allá...


Primeras publicaciones de Rilke en Rusia:

Rilke pronto fue publicado en Rusia. En la revista literaria El mensajero del Norte, se publicó su cuento Todos en uno, en 1897, traducido por Lou Andreas Salomé.
Los poetas simbolistas Ivan Bunin, Liev Ellis y Alexandr Blok tradujeron poemas de Rilke que aparecieron en diferentes revistas. También Boris Pasternak tradujo una serie de textos.
En 1913 aparecen Los apuntes de Malte en traducción de L. Gorbunova y el mismo año se publican veinticuatro poemas de El libro de horas.
En 1919 Vladimir Iurevich Elsner, que ya había incluido a Rilke en su Antología de la poesía alemana, publica sus Poemas reunidos.

Rilke y Anna Ajmátova

Rilke fue un referente importante para algunos de los más importantes poetas rusos del siglo ХХ (Boris Pasternak, Marina Tsvetáieva y Anna Ajmátova). Atracción y aprendizaje mutuo, pues Rilke escribió que en Rusia se encontró consigo mismo y transformó la poesía rusa en su patria: ha hecho de mi lo que soy;  mi interior es de allá, la patria de mis sentimientos, mi fuente interior - allá...

En 1910 la joven poeta Anna Ajmátova, fervorosa lectora de poetas europeos, traduce el poema Soledad de Rilke. Subraya la clave que luego se intensificará en toda su obra: la soledad. Intentamos aproximar en español la versión de Anna Ajmátova comparándola con la traducción al ruso hecha por S. Shestakova.

Versión de Soledad de Anna Ajmátova:

¡Mi sagrada soledad - tú!
Y los días son vastos, claros y puros,
como el jardín de la mañana que despertó.
¡Soledad! No le creas a las llamadas
y sujeta con fuerza la puerta de oro,
allí, detrás de ella, está el infierno de los deseos.

Versión de S. Shestakova

Tú, santa soledad,
con tu riqueza, pureza
recordarás al jardín recién despierto.
¡Oh, soledad! Ante el corazón
cierra bruscamente la puerta de oro
a los deseos que están detrás de ella.

Versión de Natalia Litvinova traducida de la versión en idioma ruso de Anna Ajmátova.

Rilke y Aleksandr Blok

Pese a que permaneció ajeno a los principales movimientos de la poesía rusa, cuando supo de la muerte de Blok, Rilke escribió:
Es una pena, es una pérdida enorme para Rusia. Oí que después de Pushkin, Blok  fue uno de los mejores poetas de Rusia, Rilke conocía la poesía de Blok a través de Los doce y Los escitas, poemas populares en Alemania. Rilke subraya la importancia de esas obras como noticias sobre el país que destaca por la fuerza de su profunda destinación y vocación, Rusia – el único país que cargó sobre si la infinitud del sufrimiento para regenerarse. Es difícil decir, en qué se convertirá luego de sobrevivir al sufrimiento, pero en todo caso será distinta, diferente a Occidente, que solo trata de pasar de largo.

Fragmento del poema Los doce de Blok

De un edificio a otro
hay un cable tendido.
Sobre el cable — un cartel:
"¡Todo el poder a la Asamblea Constituyente!"
La anciana sufre — llora,
no puede comprender qué significa,
para qué un retazo tan grande,
para un cartel como éste.
Cuántos peales saldrían para los muchachos,
todos — desvestidos, descalzos...

Rilke y Marina Tsvetáieva

Las guerras, la matanza, la carne deshecha de la discordia - y Rilke... Rilke para nuestro tiempo es tan necesario como el sacerdote en el campo de batalla: para... por la bendición del vivo y por el perdón de los muertos - rezar.
Marina Tsvetáieva


Marina le escribió a Rilke estos versos en alemán, ya que solo podían sonar en alemán:
Durch alle Welten, durch alle Gegenden anallen Wegenden
Das ewige Paar der sich - Nie - Begegnenden
(A través de todos los mundos, a través de todos las tierras – por el final de los caminos. Los dos eternos, que - nunca -pueden encontrarse).

Transcribimos a continuación la carta redactada por Marina al enterarse de la muerte de Rilke. Similar, en su contenido, a la elegía Novogodnie, que acercamos luego. Y posteriormente, el análisis de Joseph Brodsky sobre el poema.

(La carta "póstuma")
31 de diciembre 1926

¿El año termina con tu muerte? ¿El fin? ¡El comienzo! Para vos mismo sos el año nuevo. (Querido yo sé que me lees antes de que te escriba) — Rainer, acá lloro, y vos brotas de mis ojos!

Querido, ya que has muerto — significa que no hay muerte (¡o no hay vida!). ¿Y  que más? ¿Una pequeña ciudad en Savoya — cuándo? ¿Donde? ¿Rainer, y el nido para el sueño? Ya que ahora sabes ruso y sabes que Nest — es nido, y muchas cosas más.

No quiero recontar tus cartas porque voy a desear ir hacía vos — allá, — y yo no debo querer eso, — ya sabes con qué está atado este "querer".

Rainer,  invariablemente te siento detrás de mi hombro derecho.

¿Pensaste alguna vez en mí? - Sí! ¡Sí! ¡Sí!

Mañana es Año Nuevo, Rainer, — 1927 —  7 tu número favorito. ¿Significa que naciste en 1876? ¿(El periódico)? ¿—  año 51?

Qué infeliz me siento.

¡Pero no me permito estar triste! Hoy a la medianoche brindaré con vos. (Ya que sabes cómo será mi golpe: completamente silencioso!)

Querido, hace que te sueñe a menudo: viví en mi sueño. Ahora tienes derecho a desear y hacer.

¿En el encuentro de acá no creímos nunca — tampoco en esta vida ¿no es así? Te adelantaste, y para recibirme mejor encargaste — no una habitación, no una casa —  sino todos los paisajes. ¿Te beso en los labios? ¿En la sien? ¿En la frente? Querido, claro que en los labios, de verdad, como a un vivo.

Querido, quiéreme mucho, diferente a como me quieren los demás. No te enojes conmigo — tienes que acostumbrarte a mí, a esta que soy. ¿Y que más?

No,  no estás tan lejos aun, estás cerca, al lado, con tu frente sobre mi hombro. Nunca estarás lejos: nunca en la altura inalcanzable.

Eres — mi querido muchacho adulto.

¡Rainer, escríbeme! (¿Es un pedido bastante tonto?)

¡Feliz Año Nuevo y feliz paisaje hermoso de los cielos!

Marina.




Carta de Año Nuevo (Novogodnie) de Marina Tsvetáieva a Rilke

 a R. M  Rilke

Feliz año-mundo-comarca-amparo
Primera carta para ti en tu nuevo
Hogar –es un malentendido llamarlo placentero –
(placentero- rumiante) – lugar sonoro, lugar resonante
Como la torre vacía de Eolo.
Primera carta para ti desde esta patria de ayer
En la que iré deshaciéndome en lamentos
Sin ti, ahora ya desde una de las
Estrellas… ley de la retirada, toque de queda
Para la amada – cualquiera,
La no existida – de la no existente.
¿Te cuento cómo lo supe?
No fue ni terremoto, ni alud.
Un hombre entró –cualquiera (el amado –
Eres Tú.) –Un acontecimiento desgraciado.
-en “Novedades” y en “Los días” - ¿Nos hará el artículo?
-¿Dónde? –En las montañas. (La ventana llena de
Ramas de abeto.
La sábana.) - ¿No…-Pero…-Por favor, libéreme.
En voz alta: es difícil. Pero dentro: no vendo a Cristo.
-En el sanatorio. (Paraíso de alquiler.)
-¿Qué día? –ayer, anteayer, no recuerdo.
-¿Estará en Alcázar? –No estaré.
-En voz alta: la familia. Por dentro: todo menos Judas.

¡Felices vísperas del Año! (¡Nacía mañana!) –
¿Te cuento, qué hice al saberlo…?
¡Chis!... Me equivoqué. Por costumbre.
Hace mucho pongo la vida y la muerte entre comillas,
Como chismes notoriamente vacíos.
Nada hice, pero alguna cosa
Se hizo, lo que sin sombra y sin eso
Se está haciendo.
                     Ahora, - ¿cómo has viajado?
¿Cómo se rompía y no estallaba cómo –
El corazón? Como si montando corceles de Orel,
Que tras las águilas – dijiste – no quedaban rezagados,
Te hallabas sin respiración - ¿o fue peor?
¿Fue más dulce? Ni alturas hay, ni pendientes,
Para quien en los corceles genuinos rusos
Ha volado. Tenemos vínculos de sangre con el otro mundo:
Quien en Rusia solía estar – en e s t e mundo al o t r o
Había visto. ¡Bien ajustado el salto!
Vida y muerte pronuncio con sonrisa
Oculta - ¡con la tuya la tocarás!
Vida y muerte pronuncio con la apostilla,
Con el asterisco (la noche que aspiro tener:
En lugar del hemisferio cerebral –
¡Sideral!)

          No debemos olvidar, amigo mío,
Lo siguiente: que si las letras
Rusas se impusieran en lugar de alemanas –
No es, porque ahora, según dicen,
Todo serviría, que el muerto (el mendigo) lo tragaría todo-
¡sin parpadear!, -sino porque el o t r o mundo
El nuestro, - a los trece, en el cementerio Novodevichy
He comprendido: no es el deslenguado, sino omnilingüe.
He aquí, que me pregunto y no sin pena:
Ya no me preguntas, ¿cómo es en ruso
N E S T? La rima única que n i d o s todos
Los cubre: es e s t r e l l a s.

¿Si me distraigo? Pero ni tal cosa
Habrá – que pudiera de t i distraerme.
Cada pensamiento, cada, du Lieber,
Sílaba me guía hacia ti – cualquiera que sea
Su significado (aunque el ruso me es más afín, que el alemán,
¡pero me es el más afín de todo el angelical!), -como no hay
Lugar, donde tú no estés.- aunque sí existe: la tumba.
Como si nada hubiera sido, y como si todo estuviera siempre
- ¿Será posible que de mí… ni un poco… nada?..-
Tu entorno, Reiner, ¿tu estado de ánimo?
Insistente, imprescindible-
Es la primera visión del universo
(se sobreentiende que del poeta en él)
y la última visión – del planeta,
la que a ti solamente una vez fue dada - ¡en su totalidad!
No al poeta con el polvo, el alma con el cuerpo,
(separarlos – es ofender a ambos)
Sino a ti contigo, a ti con ti mismo,
-Ser Zeus no quiere decir ser mejor –
Que Cástor – tú contigo – y Pólux,
O que mármol – contigo tú mismo – y la hierba,
Ni la despedida, ni el encuentro – confrontación
Directa: tanto el encuentro, como la despedida
Primeros.


                           La propia mano
Cómo miraste (la huella – de tinta – en ella)
Desde tu altura de tantas (¿Cuántas?) millas,
Infinita, porque carece de comienzo –
Esa altura sobre el nivel cristalino
Del Mediterráneo – y de los demás platillos.
Como si nada hubiera ocurrido y como si
    Todo tuviera que ocurrir
También conmigo más allá del suburbio.
Como si nada hubiera sido y como si todo estuviera ya.
-¡Qué le importa una semana de más al dado
De baja! – y a dónde podrá mirar todavía,
Acodado en el borde del palco,
Si no desde éste – al otro, y desde el otro –
A éste, tan lleno de dolor.
Vivo en Bellevue. Hecha está de nidos y ramas
La pequeña ciudad. Intercambiando miradas con el guía:
Bellevue. Una cárcel con vista hermosa
De París – sede de la gálica quimera –
De París – y también un poco más allá…
Acodándote en el borde carmesí,
Qué ridículo (¿a quién?) te pareciera,-
Igual que (a mí) han de parecer, desde la altura desmedida,
¡nuestras Bellevue y Belvedere!


Me disperso. Particularidad. Premura.
Año Nuevo en la puerta. ¿Por qué, con quién brindaré
A través de la mesa? ¿Con qué? En lugar de espuma,
   De algodón
Un trozo. ¿Para qué? Van dando campanadas,
    -¿qué tengo yo que ver?
Qué puedo hacer en el barullo del Año Nuevo
Con esta rima interior: Reiner ha muerto.
Si tú te has ido, si la semejante visión se apagó,
Entonces vida no es vida, y la muerte no es muerte.
Entonces, -se me confunde, ¡terminaré de entender
    Al vernos!-
No hay ni vida, ni muerte, - es lo tercero,
Algo nuevo. Y por él brindando (cubriendo de paja
El séptimo – al vigésimo sexto, que está
Partiendo – qué suerte,
Contigo terminar y comenzar contigo!)
A través de la mesa, inconmensurable para el ojo,
Brindaré contigo suavemente,
¿Cristal contra cristal? No, -no con su costumbre de taberna:
Y o o t ú, - sino fundiéndonos en la presente rima:
Lo tercero.

    A través de la mesa observo la cruz que es tuya.
Cuántos lugares hay – suburbanos, y cuánto espacio hay en
Los suburbios ¡Y a quién saluda meneando
El arbusto, si no es a nosotros! Lugares nuestros, realmente,
Y ¡de nadie más! ¡Todas las hojas! ¡Toda la pinocha de
    Las coníferas!
Cuántos lugares tuyos conmigo (tuyos contigo).
(¿Contigo iría hasta para estar con multitudes-
Decirlo?) ¡Cuántos – los lugares! ¡Y cuántos meses!
¡Y semanas! ¡Y predios urbanos lluviosos
Sin gente! ¡Y cuántas mañanas! Y ni hablar de todo
   El conjunto,
¡Aún ni comenzado por los cantos de ruiseñores!

Yo debo ver mal, porque estoy en un pozo,
Tú ves mejor, seguramente, desde la altura:
Nada entre nosotros ha podido cumplirse.
Hasta tal punto ha sido limpio y sencillo
Este nada, tanto a medida y altura
Nuestras, - que ni se necesita enumerarlo.
Ha sido nada, -excepto- no esperes ningún efecto
Sobresaliente, (¡no tiene razón aquel, que del ritmo
Se sale!) – pero ¿cómo, en cuál de las
Filas incluir al entrante?
                   Eterna cantilena:
Aunque sea algo sobre ninguna cosa,
Alguna cosa – aunque fuese de lejos - ¡sólo una sombra
De la sombra! Nada, que…: aquella hora, día aquel,
Casa aquella – hasta a un condenado, con cepos,-
Es donada por la memoria: ¡aquella boca!
O quizás, ¿demasiados escrúpulos para elegir medios?
De todo a q u e l l o sólo  l u z aquella
Fue nuestra, así como nosotros somos reflejo de nosotros
Mismos, -pues, en vez de todo esto- ¡o t r o mundo entero!

Brindo por el predio urbano más inhabitado,-
Por el lugar nuevo, Reiner, mundo, ¡Reiner!
Por el cabo extremo de la demostrabilidad-
Por el nuevo ojo, Reiner, oído, ¡Reiner!

Todo para ti un estorbo
Fue: pasión y amigo.
Brindo por tu nuevo sonido, ¡Eco!
Por tu nuevo eco, ¡Sonido!

Cuántas veces en el taburete escolar:
¿Qué montañas hay allí? ¿Cuáles son los ríos?
¿Son hermosos los paisajes sin turistas?
No me equivoqué, Reiner, - el paraíso - ¿es montañoso,
Tormentoso? No son exigencias de viudas –
No hay un solo paraíso, ¿tienen, por encima, otro
Paraíso? ¿Cómo terrazas? Recordando el balneario Tatras-
El paraíso no podría no ser un anfiteatro
(Y baja el telón sobre algunos…)
No me equivoqué, Reiner, ¿Dios es el c r e c e n t e
Baobab? No es el Rey Luís de Oro-
¿No es un solo Dios? ¿Encima de Él hay otro
Dios?

¿Cómo se escribe en el nuevo lugar?
Aunque, si tú estás – e s t a r á el verso: tú mismo eres-
¡Verso! ¿Cómo se escribe en la vida buena
Sin mesa para codo, sin frente para la mano
(sin palma)?
-¡Una misiva, con signos habituales!
¿Te alegras, Reiner, con las nuevas rimas?
Porque, si explicamos correctamente la palabra
r i m a – qué es, si no, - toda una fila de nuevas
Rimas. - ¿La Muerte?
                 No hay adónde ir: ya se examinó el lenguaje…
Toda una hilera de consonancias y significados
Nuevos.
      -¡Hasta el encuentro! ¡Hasta que nos conozcamos!
Si nos veremos – no lo sé, pero – nos entenderemos.
Con la, por mí desconocida, tierra –
Con el mar entero, Reiner, ¡conmigo entera!

Para no desencontrarnos – escríbeme por anticipado.
Te felicito por la nueva escritura sonora, ¡Reiner!

En el cielo – la escalera, por ella con Santas Unciones…
Te felicito, Reiner, ¡con la nueva ordenación!

-Para que no la inunden, sostengo con la palma de la mano.-
Por encima de Ródano y por encima de Rarogne,
Por encima de la evidente y absoluta separación,-
A Reiner – María – Rilke – en sus propias manos.

                    Bellevue, 7 de febrero de 1927


Ensayo de Joseph Brodsky sobre Carta de Año Nuevo (Novogodnie) / Fragmentos

La muerte del poeta es más que una pérdida humana, es ante todo, un drama del idioma.
Joseph Brodsky

. Cualquier poema “a la muerte de” sirve, no solo como medio por el cual el autor expresa sus sentimientos ante la pérdida, sino también como pretexto para especulaciones sobre la muerte en si misma, en cierto sentido, es autobiográfico.

. La muerte del poeta es más que una pérdida humana, es ante todo, un drama del idioma como tal: es la imposibilidad de adecuar la experiencia lingüística a la experiencia existencial.

. Tsvetáieva se confiesa a un poeta y no a un sacerdote. Y en su escala, el poeta es superior al sacerdote. En Rilke muerto ella encontró lo que todo poeta busca: el oyente supremo.

. Además de Rilke concreto, muerto, aparece en el poema la imagen (o la idea) de un “Rilke absoluto”, que ha dejado de ser un cuerpo en el espacio, para convertirse en el alma en la eternidad.

. Tsvetáieva no sustituye  a Rilke por la “idea de Rilke”, ni por la idea de su alma, la poeta invita al lector a seguir tras el alma de Rilke en vida del poeta. Rilke muerto no es para ella diferente al Rilke vivo, la poeta lo sigue de la misma manera, en que Dante lo seguía a Virgilio.

. En Novogodnie  la poeta se dirige a alguien, quien en oposición a Dios, tiene un registro absoluto.

. Novogodnie, ante todo, es un poema acerca del tiempo, cuyas encarnaciones posibles son el amor y la muerte.




Cartas del verano de 1926


Me inquieta la felicidad de poder confesarme poeta frente a usted, precisamente frente a usted. Me resulta tan increíble como si fuese frente a Pushkin o a Esquilo.
Boris Pasternak a R. M. Rilke, 12 de abril de 1926, Moscú.
"Rilke en Moscú" de Leonid O. Pasternak, 1928
Primer esbozo, 1927

Tsvetáieva y Pasternak consideraban la poesía de Rilke como la mejor demostración de que en un mundo dividido y lisiado existen valores reales, no mensurables con ningún metro pragmático.

Las cartas de 1926 comienzan con un saludo de Leonid Osipovich Pasternak a Rilke, luego de 20 años de silencio.

Durante su último año de vida, Rilke tiene como interlocutores a dos inmensos poetas rusos: Boris Pasternak y Marina Tsvetáieva. El círculo comienza a cerrar (tal vez ese último circulo que Rilke anuncia en El libro de horas preguntando si lo podrá completar).
Escribe Leonid Osipovich Pasternak: ¡Si usted supiera como aman mis hijos cada una de sus estrofas, cada uno de sus versos, Sobre todo mi hijo mayor, Boris, joven poeta que ya ha sido reconocido y valorado en Rusia. Es su más ferviente admirador.
“Ha corrido mucho agua bajo el puente” escribe Pasternak y habla, claro, de las circunstancias históricas, incluida, la revolución
La carta de Pasternak (padre) encuentra a Rilke en Val-mont, cuando el poeta recurre a los médicos ante la enfermedad de la sangre que lo llevará a la muerte.
Rilke responde a L. O. Pasternak hablando de los cambios ocurridos en el mundo, de la primera guerra, su añorada Rusia y los rusos en el exilio. Le cuenta a Pasternak que su hija Ruth lo ha hecho abuelo, que estaba en Munich cuando estalló la guerra, que cuida las rosas de su jardín y que su amigo. el gran poeta Paul Valery, tradujo algunos poemas de Boris al francés.

Boris Pasternak queda conmocionado al saber que Rilke sabe de su existencia y conoce su poesía. Ese mismo día recibe El poema del fin de Tsvetáieva, (el mismo poema que  Paul Celan retomará en La Rosa de Nadie). El Poema del fin enamora a Pasternak quien escribe apasionadas cartas a Marina: Qué podemos hacer tú y yo sino ir a ver a Rilke.
Para Pasternak y Tsvetáieva, Rilke representa la poesía en estado puro.
En una carta dirigida a Rilke, Pasternak le pide que en vez de contestarle a él, le envíe algún libro a Marina. Rilke lo hace de inmediato. Envía a Tsvetáieva un ejemplar de Las elegías de Duino. La dedicatoria dice: Nos tocamos. ¿Con qué? Con aletazos; / hasta con lejanías nos rozamos. / Vive solo el poeta, y quien lo lleva / se encuentra a veces con quien lo llevaba.

El amor epistolar forma un triángulo donde Boris Pasternak será el desplazado.
Vale decir, como anécdota, que Pasternak guardó dos hojas azules de una breve carta de Rilke en su chaqueta, en un sobre en el que se lee “lo más querido”.


Escribe Marina a Rilke: Escucha, Rainer, debes saberlo desde el principio. Soy mala. Boris es bueno. Y como soy mala no le he dicho nada — sólo unas cuantas frases sobre tu rusismo, mi germanismo, etcétera. Y de pronto una queja suya: “¿Por qué me alejas? Sin embargo, lo amo no menos que tú”.

“Alégrate, pronto llegará el fin”, dice mi alma a los labios. Abrazar a un árbol o a una persona es para mí lo mismo. Lo mismo. Esto es por un lado. Ahora, por el otro. Boris te regaló a mí. Y habiéndote apenas recibido, quiero ser tu única propietaria. Un tanto indecente. Bastante doloroso —
para él.


La idea de un encuentro que no llega a realizarse atraviesa todo el diálogo. Tsvetáieva se lamenta cuando Rilke demora en responder, tal vez porque no es consciente de que el poeta está muy próximo a la muerte.
Rilke le escribe a Marina que Muzot le ha permitido un salto vertical al vacío: Dentro de mí toda la tierra se ha elevado al cielo. Habla de la guerra y la ruptura del mundo que lo sacudió y entumeció. Y escribe que para obtener su victoria necesitó ese exceso de soledad con todo su daño.  Habla de aislamiento desmesurado.


El 31 de diciembre de 1926, Marina le escribe a Pasternak: Murió Rainer María Rilke. Su última carta para mí termina con un lamento: ¿En primavera?Está demasiado lejos. ¡Más pronto! ¡Más pronto! 


Durante la extensa correspondencia que mantuvieron Marina le escribió: 


Cuando mi hija (Ariadna) era muy pequeña — apenas dos-tres años — me preguntaba  antes de ir a dormir: " ¿Vas a leer a "Reineke"" Raineke — así sonabas para ella — en su impetuosa e infantil percepción — Rainer María Rilke. Los niños no tienen el sentido de las pausas.

Una topografía del alma- eso eres tú

Relámpago tras relámpago (relámpagos—noche—relámpago), es lo que me sucede cuando te leo.

Tú me escribes al oído, te lees en voz alta.

Mi desprendimiento de la vida comienza a hacerse a hacerse irremediable.

En una de sus últimas cartas, escrita el 8 de junio de 1926, Rilke envío a Marina un bello poema de enorme trascendencia, pues sigue el tono de Las Elegías de Duino:.

Elegía para Marina de Rilke



Elegía escrita por Rilke a Marina Tsvetáieva:

a Marina Tsvetáieva-Efron

¡Oh lo que se pierde en el espacio sideral, los astros que caen,
   Marina!
Adonde nos arrojemos, sea la estrella que sea,
No la acrecentamos. El conjunto está siempre contado.
Así, el que no se viene abajo tampoco merma la cifra sagrada.
El que cae renunciando, cae al origen y sana.
Entonces ¿es todo un juego, trueque de lo idéntico, desplazamiento,
No hay nombre alguno, ni espacio para íntima ganancia?
¡Olas, Marina, somos mar! ¡Honduras, Marina, somos cielo!
Tierra, Marina, somos tierra, somos mil veces primavera, como
   Alondras
Que una canción fugitiva arroja a la invisibilidad.
Lo empezamos con júbilo, y enseguida nos sobrepasa del todo;
De pronto, nuestro peso doblega el canto y lo convierte en queja.
Pero ¿y la queja? ¿No será júbilo más joven, hacia abajo?
También los dioses de abajo quieren alabanzas, Marina.
Los dioses, candidos, esperan alabanza, como escolares.
Alabemos, querida, derrochemos loores.
Nada nos pertenece. Rodeamos un poco con la mano los cuellos
De flores intactas. Lo vi junto al Nilo, en Kôm-Ombo.
Así, Marina, hacen la ofrenda los reyes, renunciando ellos
   Mismos.
Como los ángeles pasan marcando las puertas de los que han
   De salvarse,
Así rozamos nosotros esto y aquello, lo que se nos antoja sutil.
Ah, qué lejos transportados, ah, qué distraídos, Marina,
Con el pretexto más nimio. Hacemos señales, nada más.
Este silencioso comercio, cuando uno de nosotros
No aguanta más y se decide a echar mano,
Se venga y mata. Pues, por su contención y su sutileza,
Ya habíamos notado su poder letal, y también
Por la extraña fuerza que nos torna de vivientes
En superviviente. No ser. ¿Recuerdas cuántas veces
Una orden ciega nos llevó por la antesala helada
De un nuevo nacimiento? ¿Nos llevaba? No, a un cuerpo hecho
   De ojos,
Negándose bajo intocables párpados. Llevaba el corazón, derrotado
   En nosotros, de una estirpe entera. Adonde van las aves
   Migratorias
Llevaba al grupo, imagen de nuestra flotante mudanza.
Los que aman no deberían; Marina, no deben
Saber tanto de la decadencia. Deben ser como nuevos.
Sólo su tumba es vieja, sólo su tumba se acuerda, oscurecida
Bajo el árbol sollozante, se acuerda de lo eterno.
Sólo su tumba se quiebra; ellos son flexibles como varas;
Lo que los dobla en exceso, los torna en bella corona.
¿Cómo se van en alas del viento de mayo! Del centro de Siempre
En el que tú respiras e intuyes, los excluye el momento.
(Oh cómo te entiendo, flor femenina del mismo
Arbusto imperecedero. Cómo me avento al aire de la noche,
Que a no tardar te rozará.) Pronto aprendieron los dioses
A fingir mitades. Nosotros, presos en la órbita,
Nos llenamos hasta formar un todo, como un disco lunar.
Tampoco en el tiempo menguante, tampoco en las semanas
   Del cambio
Nadie nos ayudará más a alcanzar la plenitud, nadie sino
Nuestro propio paso solitario sobre el paisaje insomne.




Los poemas rusos de Rilke:


Acercamos aquí al lector siete poemas que Rilke escribió en ruso, dedicados a Lou. Rilke confunde las preposiciones, los tiempos y las terminaciones de las palabras. Aún así reconocemos su lírica y los motivos propios de su obra.

УТРО

И помнишь ты как розы молодые
Когда их видишь утром раньше всех.
Все наше близко. Дали голубые
И никому не нужно грех.
Вот первый день и мы вставали
Из руки Божья где мы спали -
Как долго, не могу сказать.
Все прошлое былина стало
И это было очень мало
И мы теперь должны начать.
Что будет? ты не беспокойся
И от погибели не бойся.
Ведь даже смерть только предлог.
Что еще хочешь за ответа?
Да будут ночи полны лета
И дни сияющего света
И будем мы и будет Бог.

La mañana

Y aun recuerdas qué jóvenes eran las rosas,
cuando las mirabas a la mañana antes que cualquiera.
Todo lo nuestro estaba cerca, las lejanías azules,
y nadie necesitaba el pecado.
Era el primer día, y nos levantábamos
de la mano de Dios donde dormimos -
tanto tiempo que no puedo ni decir.
El pasado y todo lo que fue breve
se convirtió en leyenda,
y ahora debemos comenzar.
¿Qué pasará? No te preocupes,
no le temas a la perdición.
Hasta la muerte es un pretexto.
¿Que respuesta quieres todavía?
Habrá noches llenas de verano
y días de luces radiantes,
existiremos y Dios existirá.


II

ПЕСНЯ

Я иду, иду и все еще кругом
Родина твоя ветреная даль
Я иду, иду и я забыл о том,
Что прежде других краев знал.
И как теперь далеко от меня
Большие дни у южного моря,
Сладкие ночи майского заката.
Там пусто все и весело
.
И вот... Темнеет Бог...
Страдающий народ пришел к нему
И брал его как брата.



II
Canción

Camino y camino, y alrededor
sigue estando tu patria, la lejanía ventosa,
camino, y de tanto caminar, olvidé
que en otro tiempo conocí otras tierras.
Y ahora qué lejos están de mí 
los largos días junto al mar del sur,
las dulces noches de mayo y sus ocasos.
Allí todo era vacío y alegre.
Y aquí... Oscurece Dios...
El pueblo que sufre se acercó a él
y lo convirtió en su hermano.




ПЕРВАЯ ПЕСНЯ

... Вечер. У моря сидела
девочка, как мать сидит
у ребенка. Она пела,
и теперь она слышит
его сонное дыханье;
видев мир и упованье,
улыбается она:
не улыбка — это сиянье,
праздник своего лица.

Дитя будет точно море
трогать даль и небеса,—
гордость твое или горе,
шопот или тишина.
Берег его только знаешь,
и сидеть тебе и ждать...
То и песну запеваешь,
и ничем не помогаешь
ему жить и быть и спать.

Canción primera

... La tarde. Una muchacha sentada junto al mar
 como una madre junto a su niño.
Ella cantaba,
y ahora escucha
su respiración somnolienta;
y sonríe:
no es una sonrisa, es un resplandor,
la fiesta de su rostro.

El niño, como el mar,
tocará el cielo y el horizonte, —
tu orgullo o tu pena,
susurros o el silencio.
Eres la única que conoce su orilla,
sentada esperarás...
Cantarás una canción,
y no podrás ayudarle en nada,
ni a vivir, ni a existir, ni a dormir.

ЛИЦО

Родился бы я простым мужиком,
то жил бы с большим просторным лицом:
в моих чертах не доносил бы я,
что думать трудно и чего нельзя
сказать...

И только руки наполнились бы
моею любовью и моим терпеньем,—
но днем работой-то закрылись бы,
ночь запирала б их моленьем.
Никто кругом бы не узнал — кто я.
Я постарел, и моя голова
плавала на груди вниз, да с теченьем.
Как будто мягче кажется она.
Я понимал, что близко день разлуки,
и я открыл, как книгу, мои руки
и оба клал на щеки, рот и лоб...

Пустые сниму их, кладу их в гроб,—
но на моем лице узнают внуки
все, что я был... но все-таки не я;
в этих чертах и радости и муки
огромные и сильнее меня:
вот, это вечное лицо труда.


El rostro

Si hubiese nacido como un simple campesino,
viviría con un rostro grande y amplio:
en mis rasgos no se delataría,
lo que es difícil pensar e imposible
decir...

Y mis manos solo se llenarían
de amor y de paciencia, —
de día se cerrarían por trabajo,
la noche las cerraría con el rezo.
Nadie alrededor sabría— quién soy.
He envejecido, y mi cabeza
nada en el pecho hacia abajo,
con la corriente,
y parece más blanda.
Fui comprendiendo que se acerca
el día de la despedida.
Y abrí, cómo un libro, mis manos
y las puse sobre las mejillas, la boca y la frente...

Las quitaré, vacías, las pondré en el ataúd, —
pero por mi rostro mis nietos reconocerán
todo lo que fui... Sin embargo, no era yo;
En estos rasgos, las alegría y la tortura
son más grandes y más fuertes que yo:
vean, este eterno rostro del trabajo.

СТАРИК

Все на полях: избушка уж привык
к этому одиночеству, дыхает
и лаская, как няня, лотушает
плачущего ребенка тихий крик.
На печке, как бы спал, лежал старик,
думал о том, чего теперь уж нет,—
и говорил бы, был бы как поэт.
Но он молчит; даст мир ему господь.
И между сердца своего и рот
пространство, море... уж темнеет кровь
и милая, красавица любовь
идет в груди больш'тысячи годов
и не нашла себе губы,— и -вновь
она узнала, что спасенья нет,
что бедная толпа усталых слов,
чужая, мимо проходила в свет.

El anciano

Todos están en el campo: la cabaña,
acostumbrada a esta soledad,
respira y como una niñera,
acariciando, apaga el suave llanto del niño que llora.
Junto a la estufa, como si durmiera, el anciano
pensaba en lo que ya no existe, —
y si hablara, sería como un poeta.
Pero él calla; el Señor le dio paz.
Y entre su corazón y su boca
un espacio vasto, un mar... La sangre oscurece
y el amable bello amor
hace mil años corre en su pecho
sin encontrar los labios, — y de nuevo
supo que no hay salvación,
que el pobre tropel de palabras cansadas,
yendo hacia la luz, con extrañeza pasa al lado.


Я так устал от тяжбы больных дней
пустая ночь безветренных полей
лежит над тишиной моих очей.
Мой сердце начинал как соловей,
но досказать не мог свой слова;
теперь молчанье свое слышу я —
оно растет как в ночи страх
темнеет как последний ах
забытого умершего ребенка.

Me cansó la carga de los días enfermos,
la noche vacía de los campos sin viento
reposa en el silencio de mis ojos.
Mi corazón comenzaba como un ruiseñor,
pero no podía terminar sus palabras;
Ahora escucho mi silencio —
crece como el miedo en la noche
y oscurece como el último lamento
del olvidado niño muerto.


Я так один. Никто не понимает
молчанье: голос моих длинных дней
и ветра нет, который открывает
большие небеса моих очей.
Перед окном огромный день чужой
край города; какой-нибудь большой
лежит и ждет. Думаю: это я?
Чего я жду? И где моя душа?


Estoy tan solo. Nadie comprende
el silencio: la voz de mis largos días
y no hay viento que abra
los grandes cielos de mis ojos.
En la ventana, un día inmenso y ajeno,
una parte de la ciudad; algo grande
yace y espera. Pienso: ¿seré yo?
¿Qué espero? ¿Y dónde está mi alma?

© Natalia Litvinova


Soneto XX a Orfeo. Un recuerdo de Rusia.

escribí, hice, el caballo

Los sonetos a Orfeo alcanzan su cumbre tal vez cuando Rilke elige como ofrenda a la divinidad el recuerdo de un caballo corriendo en la estepa rusa...

PERO a ti, Señor, ¿qué puedo ofrendarte, dime,
a ti, que enseñaste a oír a las criaturas?
MI recuerdo de un día de primavera,
su anochecer, en Rusia, un caballo…

Venía de la aldea, blanco corcel solitario,
el pie de delante, sujeto con la traba,
para estar a solas con la noche en la estepa;
como batían las crenchas de su crin

sobre el cuello, al compás de su arrogancia,
con el rudo galope entorpecido.
¡Con qué ímpetu saltaban las fuentes de su sangre!

Sentía la llanura ¡Y de qué modo!
Cantaba y escuchaba; tu ciclo de leyendas
se encerraba en el.
                             Su imagen: yo te lo ofrendo.

Escribe el poeta, en una carta a Lou Andreas-Salomé del 11 de febrero de 1922: “…justo antes de escribir las Elegías, en los sonetos a Orfeo -veinticinco sonetos escritos de repente, como un preludio a la tempestad, en ofrenda funeraria a Wera Knoop-, escribí, hice, el caballo, ¿te acuerdas?, aquel feliz caballo libre con un palo entre las patas que una vez nos salió al encuentro, al atardecer, galopando por una pradera del Volga: ¡cómo lo he hecho, un ex voto a Orfeo!”

Sobre esa misma memoria dice en una carta a Clara Westhoff: Si preguntaras qué sentido tiene una parte u otra, trataría de hacer un esfuerzo para responderte. ¿No es hermoso que aquel caballo blanco (el que aparece en el ex voto-primera parte, vigésima soneto, página veintiséis) que yo viví en 1899 o 1900, con Lou, en una pradera de Rusia, volviera a saltar sobre mi corazón? ¡Que nada caiga en el olvido!

El tiempo ha pasado desde aquel verano de 1926. Rilke murió ese mismo año. Marina Tsvetáieva se suicidó en 1941, habiendo sufrido la muerte por hambre de Irina, una de sus hijas. Lou Andreas Salomé murió en 1937, saludada por Sigmund Freud. Boris Pasternak.obtuvo el Premio Nobel en 1957 y murió en 1960.
Pero tal vez la vida sea una anécdota. Haya o no un Dios. O la divinidad misma sea  algo a reinventar. Porque ese caballo.  Ese caballo corrió alguna vez en la estepa. Ese caballo corrió. En el poema. Ese caballo solo. En la pradera. Aún corre. Repitiendo los ciclos de Dios. Ese caballo.


Corre.

Sigue corriendo.










Bibliografía:


Mirada retrospectiva, Lou Andreas Salomé, Alianza Tres. 
Libro de horas, Rainer María Rilke, Lumen, traducción y prólogo de Federico Bermudez-Cañete
Rusia en verso y prosa, edición de Antonio Pau, La veleta.
Vida de Rainer María Rilke, Antonio Pau, Editorial Trotta.
Tres Poemas, Marina Tsvetáieva, Alción Editores.
Cartas del verano de 1926, El espejo de tinta, Grupo Grijalbo-Mondadori.
Elegías de Duino, Sonetos a Orfeo, Rainer María Rilke, Circulo de lectores.
Antología Poética, Rainer María Rilke, Colección Austral.
Pd: Hemos recurrido también, para completar algunos datos,  a variadas páginas web en idioma ruso y alemán




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